Terence Davies

(Por A. Cirerol)

Terence Davies (Liverpool, ,1945) es, con Ken Loach y Mike Leigh, uno de los cineastas ingleses contemporáneos más importantes (aunque solo ha realizado 9 largometrajes en 45 años), y desde el punto de vista formal el más interesante. Sus películas son autobiográficas, a través de sus recuerdos de su infancia en un entorno obrero y católico dan una visión de la sociedad inglesa en los años 40 y 50, centrada especialmente en las falsas representaciones románticas (a través del cine o la música,) y en los efectos represores y alienantes de la religión sobre la vida emocional de los individuos y las sociedades.

Estilísticamente Davies es singular. Sus encuadres y movimientos de cámara contienen un valor simbólico y moral. Veamos los extraordinarios TRAVELLIGS DE LA MEMORIA en sus películas.

En “The Deep Blue Sea” (2011, aquí no se tradujo su título) la protagonista (Rachel Weisz) intenta suicidarse arrojándose al metro. De pronto el ruido del tren acercándose le hace rememorar el momento durante la guerra en que se refugiaban en el andén de la estación para protegerse de las bombas alemanas. Allí la gente entretiene la dramática espera cantando. El trávelin muestra cómo poco a poco todos van uniendo sus voces a la canción (“Molly Malone”), creando una compartida unidad emocional  solidaridad. Ese recuerdo de fraternal  solidaridad la salva del suicidio.

En “El largo día acaba” el uso evocador de la música y un increíble trávelin espacio temporal tomado cenitalmente va descubriendo a través de los recuerdos del niño las formas ideológicas de dominación cotidiana. Como siempre en Davies se trata de un trávelin-flash back de carácter simbólico moral.

En “Voces distantes” es un trávelin que descubre a través del recuerdo los fundamentos anímicos de la protagonista, centrados en la influencia represora de la iglesia y la familia. La música, como es habitual en Davies, tras la capa evocadora oculta el dolor y vacío emocional.

Cuyo verdadero final aboca en el horror de la violencia doméstica. Davies, el gran autor de la condición emocional de la mujer del siglo pasado (y no el bluff Almodóvar).

 

Este último clip es el que corresponde al texto sobre “Voces distantes”.

 

Comentario por J. Sol:

A tenor de la recensión de Antonio sobre Terence Davies, y por hipostasis, he aquí el final de “dublineses”, dirigido por Jhon Houston, (así firmaba él), tan conmovedor, tan poético, tan hermoso: