MICHELANGELO ANTONIONI, LA SOLEDAD DE LAS PAREJAS

(Por A. Cirerol)

Antonioni, contemporáneo del movimiento neorrealista no siguió la senda del realismo popular de la mayoría de los directores, como De Sica, De Santos o incluso Visconti, sino que centró su atención en la psicología de sus personajes, casi siempre pertenecientes a la burguesía. “Nuestro drama es la incomunicación, que nos aisla a unos de otros y nos impide solucionar los problemas por nosotros mismos”… “Me preocupa sobre todo la fragilidad de las relaciones humanas, la inestabilidad moral, política e incluso física del mundo contemporáneo”… “No soy un moralista, en mis películas no pretendo ofrecer soluciones”… Formalmente rompe con los esquemas expresivos tradicionales: usa Tomás largas (complejos planos secuencia), enfoques profundos (profundidad de campo), rehuye el plano-contraplano, introduce los “tiempos muertos” en los que no pasa nada. Una escena de la película “La noche”, con Marcelo Mastroianni y Jeanne Moreau. En lugar del consabido plano-contraplano prefiere captarlos en tomas frontales o de espaldas a la cámara. Al final la cámara se aleja de ellos (los abandona a su-desesperada- soledad) con un lento movimiento panorámico.

Una de sus más memorables escenas (en su primera película!). Un plano secuencia de 360°, con medidos movimientos de cámara y amplia profundidad de campo. Merece verse una y otra vez porque es extraordinario. Lucía Bosé y Massimo Girotti planean desde un puente el asesinato del marido de ella.

Su primera película en color: “El desierto rojo”. “Utilizo el color de los Estados de ánimo de los personajes y de las situaciones, no el real”… Aquí, el blanco como aridez, las paredes que oprimen, el espacio vacío que separa. La imposibilidad de comunicarse. Ellos son Mónica Vitti y Richard Harris. Ella dice: “Hay algo terrible en la realidad, pero no sé qué es”.

 

Comentario

J. Sol
Ciñéndonos al plano secuencia, otro ejemplo, el plano final de “El reportero” (1973), de M. Antonioni.

Comentario

M. García

En el plano la cámara se sale por la ventana y después de un recorrido exterior con otro ángulo vuelve a la ventana mirando al interior desde fuera, todo en el mismo plano. No se pilla el corte.

J. Sol

Así es. Yo creo que unen el plató de los barrotes con otros falsos que se desplazan a ambos lados como parte del decorado, pero es solo una opinión.