Guerra y Paz (Serie y Película)

Guerra y Paz

(Por  M. García)

No tiene escusa a estas alturas no haber leído a insignes autores de la literatura universal, cual es mi caso, y mas si entre ellos se cuenta al gran Tolstói. Apurándome en aminorar tanta carencia he abordado últimamente la lectura de obras de este autor, como “La Muerte de Ivan Illich” y “Resurección”. 

Rumiando esa idea, y sin haber leído “Guerra y Paz”, me pareció una oportunidad ver la serie de este título que se está poniendo en Filmin. Y después ver la película “Guerra y Paz” (1955) de King Vidor que casualmente hemos podido ver en televisión.

Estoy absolutamente convencido, aun sin haber leído la novela de Leon Tolstói, que ambas realizaciones, aunque basadas en esta obra, no son sino un pobre reflejo de la misma, precisamente por tratarse de una de la mejores obras de la literatura universal y por el mayor o menor acierto en la adaptación. 

La serie “Guerra y Paz” dirigida por Tom Harper y adaptada por Andrew Davies  a partir de la célebre novela de forma meritoria. 

Es una lujosa superproducción de la BBC, con un buen reparto, en línea con otras producciones recientes de la industria inglesa. Tiene unas seis horas de duración.

La serie es una producción ambiciosa, con bellas localizaciones y vestuario espléndido, con aparente fidelidad histórica. Los movimientos de los extras tanto en las urbes como en las batallas son perfectamente creíbles.

Son inmejorables las interpretaciones de Paul Dano (Pierre Bezukhov), Lily Ja­mes (Natasha), James Norton (Andrei Bolkonski ),  y cada uno de los actores y actrices que les acompa­ñan.

La historia de los Rostov y de los Bolkonski con Pierre Bezukhov como bisagra se describe con intensidad dramática.

Creo que la serie acierta a describir como el estallido de la guerra hace que el mundo de los protagonistas se tambalee,  que se desarrollen nuevos sentimientos e ideales, y que el amor, la pasión, el odio… cambien para siempre.

Puede que la serie haya dado un peso excesivo, poco equilibrado, al desarrollo de los temas amorosos, lo cual no sería un defecto si no terminara generando un cierto aburrimiento. Su reparto en capítulos alivia su duración total que es de 6 horas.

La Película “Guerra y paz” (1955), de King Vidor y Mario Soldati (que dirige las escenas bélicas), con Henry Fonda, Audrey Hepburn, Mel Ferrer, Vittorio Gassman, etc. es una superproducción que dura casi 4 horas, demasiadas para digerir de un tirón.

Sobre sus interpretaciones cabe decir que son aceptables sobre todo de Fonda (como Bezujov), pero están lejos de sus interpretaciones óptimas. Aunque la Hepburn tiene momentos de brillantez no es posible sobreponerse a su tono relamido y afectado no llegando nunca a los niveles expresivos requeridos para ese personaje. Henry Fonda está mal elegido para ese personaje. No es creíble cuando tiene que actuar como personaje borracho y licencioso, ni da precisamente como personaje poco apuesto. Mel Ferrer actúa en esta película de forma mediocre, lo que no es sorpresa. Pero no da el personaje de Andrei, que requiere belleza y apostura. Puede que fuera elegido por ser en ese momento pareja de Audrey. Y Vittorio Gasman interpreta el papel mas patético de su vida cinematográfica. Es de suponer que fue elegido como aportación italiana a la película ya que se rodaba en Italia (Cinecittá).

Se pierde en la película gran parte de las historias y características de los personajes. En cuanto a estos se da relevancia total a las relaciones amorosas, con pocos matices. El personaje de Pierre Bezukhov queda sin perfilar siendo su principal protagonista.

Si acierta de forma plena la película en la descripción de las batallas y que es lo que puede quedar en el recuerdo del espectador. Por cierto que el personaje de Napoleón es tan átono como todos los demás. Se apuesta claramente por la excelencia del aspecto bélico, y en cuanto a los personajes se cede a la presión del star system.

Un superdecorado muy evidente es el escenario que en diferente tomas se repite en la película para describir los movimientos de personajes, multitudes y tropas por Moscú.  Buena fotografía de Jack Cardiff y Aldo Tonti. Musica de Niño Rota. Rodada en Italia. 

Buenas intenciones y algún momento logrado.